Orden Martinista & Sinárquica

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3. S.I.

Programa de Estudio


"Del Espíritu de las Cosas" (1.800): En este libro el autor declara que el Hombre, creado a semejanza de Dios, puede penetrar en el seno del Ser que está oculto por toda la Creación y que gracias a su clara visión interior, es capaz de ver y reconocer las verdades de Dios depositadas en la Naturaleza. La Luz interior es un reflejo que ilumina las formas.

"El Ministerio del Hombre Espíritu" (1.802): Aquí el Filósofo Desconocido completa todas las indicaciones precedentes, presentando un objetivo que no es diferente, escogiendo como alegoría la ascensión de una alta montaña. El Hombre escala impelido por una necesidad interior  en el antegozo de la victoria, que conduce a la libertad tras tribulaciones y sufrimientos. Es el regreso del Hijo Pródigo a la casa del Padre, siempre lleno de caridad y perdón. Esto es alcanzar la unidad perfecta con Él: "Yo y el Padre somos uno".

El objeto de este libro es el de mostrar cómo el Hombre-Espíritu (ejerciendo un ministerio espiritual) puede mejorarse y regenerarse él mismo y a los demás, devolviendo la Palabra o el Logos (el Verbo) al hombre y a la naturaleza. Es de esta Palabra que Saint-Martin, imbuido plenamente de la doctrina y de los sentimientos de Jacob Böhme, extrae aquí sus razonamientos y su estilo. Sin embargo, esta obra, aunque más clara en general que las precedentes, es aún, en algunas de sus partes, demasiado alejada de las ideas humanas.

La gran mejora que el Teósofo propone consiste en el desarrollo radical de nuestra esencia íntima. Todos sus escritos descansan más o menos sobre esta base. En resumen, La Tabla Natural, establece, por la obra de la regeneración, la necesidad de un Reparador, para enseñar la grandeza del sacrificio en el cual la víctima se inmola a sí misma, en el lugar de los holocaustos sangrantes que habían tenido lugar anteriormente.  El Hombre de Deseo muestra que la sangre de esta víctima era espíritu y vida, la misericordia se torna así unida a la justicia. El Ministerio del Hombre Espíritu enseña finalmente a operar en él mismo la acción del Reparador, inmolándose, a su ejemplo, para separarse del reino material, órgano del mal. El renacimiento del Hombre por esta vía donde J. Böhme había penetrado tan profundamente según Saint-Martin, era bien preferible a las vías que abren las visiones contemplativas de los místicos, o las manifestaciones sensibles producidas, sea por la exaltación del alma como Swedenborg, sea por el adormecimiento de los sentidos corporales como en el magnetismo sonambúlico.

Obras Filosóficas, literarias y poéticas; Obras póstumas y Correspondencia. Su estudio nos aclara y nos amplia todo lo anterior, y nos ayuda a conocer mejor  el semblante del Filósofo Desconocido y su entorno. La correspondencia de discípulos y amigos es igualmente muy instructiva.

Fuentes principales de las que bebe nuestro V.M.: Doctrina de la Reintegración de los Seres de Martinez de Pasqually, Teosofía de Jacob Böhme, Padres de la Iglesia (Cristianismo Primitivo).



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